domingo, 22 de mayo de 2011

14: ¿Ayudar a una amiga o arreglar mis problemas?

EL día pasó muy lento, pero cuando dieron el timbre Luna comenzó a llorar de nuevo.

- ¿Qué pasó? - Preguntó el profe de Matemáticas que aún estaba en el salón.
- Nada, lo siento. - Dijo Luna tratando de calmar sus sollozos.
Salió des salón y corrí hacia ella, seguida de Diana y Cassandra.
-¿Qué pasó? - Preguntamos las tres al unísono.
- Es que extrañaré esos dulces labios de los cuales me despedía cada día a la salida...
- Luna... - Me quedé en shock. Yo nunca había llegado a besar a Ricardo, bueno; tal vez solo una vez pero no había sido suficiente como para volverse un buen recuerdo.- no te atormentes más, ya pasó...

Seguimos platicando con ella y pronto cambiamos de tema para que lo olvidara. Tuve que irme a mi casa solo, ya que habían pasado por Katherine. Por el camino estuve pensando en lo sucedido al final de las clases; no era posible que me hubiera sentido triste por eso, no tenía que haber pasado. Mi mente caviló esto durante un rato, pero no pudo llegar a un veredicto.

Al llegar a casa, grande fue mi sorpresa cuando me encontré a Luna Sentada en mi sillón. ¿Cómo había llegado más rápido que yo? ¿Cómo había entrado? y ¿Qué hacía allí? No era que no la quisiera en mi casa, simplemente quería tener un tarde tranquila, olvidarme de lo sucedido; pero parecía que el día de hoy iba a ser imposible.

- ¿Que haces aquí?, digo, no es que no te quiera aquí solo que es raro.
- Necesito hablar con alguien, sacar mis penas para liberarme. ¿Puedo contar contigo cierto?
- Si, claro que si.- Una amiga me necesitaba, pero yo también requería de un momento a solas... Pero era algo demasiado injusto si le decía que no.

Platicamos bastante rato, pero esta vez no sabía que decir, mi mente estaba hecha un embrollo, y las palabras no salían con facilidad. Simplemente: estaba echa un desastre.

Después de largas horas, de platicar, Luna se marchó a su casa. Aún estaba triste, pero caminó con la frente en alto.

Había lleguado la hora de arreglar cuentas conmigo misma. ¿Que había pasado?, Mis sentimientos habían quedado enterrados desde hacía ya unos cuantos meses, pense que no renacerían, pero ahí estaba yo, afligida por un momento que nunca sucedió entre Rodrigo y yo. No sabía que pensar de mí, la chica fuerte delante de los demás, ahora estaba derrumbandose sola, y sin nadie que la comprendiera. Tal vez alguien lo hacía, pero yo igual me sentía sola.

No me sentía lo suficientemente valiente como para contarle a Katherine, ya que me diría que debía olvidarlo. Eso lo sabía perfectamente, pero no podía hacerlo. Para mi era una misión imposible.

Mis padres llegaron y yo arreglémi cara; puse una grande y falsa sonrisa y todo acurrió como con normalidad lo hacía...

jueves, 19 de mayo de 2011

13: Luna

Llegué a mi salón y todo estaba en calma, ultimamente había sido de este modo, nadie decía ni pio; había sido demasiado aburrido, así que me dispuse a seguir leyendo el libro que había pedido prestado en la biblioteca.
El libro no era nada aburrido, debo admitir, pero prontó lo dejé ya que había llegado Luna llornado y con David corriendo tras ella.

- ¿Qué pasa Luna? ¿Que tienes?- dije preocupada, esto olía a que habían peleado o algo por el estilo.
- Nada Is - Dijo intentando calmarse pero no lo logró y rompió a llorar de nuevo.
- Si que pasa algo Luna, ¿No me digas que estas llorando de gusto?- dije sarcásticamente, sabía que en esos momentos no ayudaba mucho, pero algo tenía que hacer para que me dijera que pasaba.
- Es que hay demasiada gente aquí...- dijo mirando a todos lados y dandose cuenta de que sin mucho esfuerzo ya había hecho un escándalo. Laa jalé hasta que llegamos al baño, y ella aún seguía llorando a moco tendido. No tenía idea de que hacer o que decir si no sabía el motivo, y por lo visto tardaría un rato en explicarme.
- Ahora si, ¿qué sucede?- dije.
- Es que...- hizo una pausa, como si no pudiera encontrar las palabras para decirlo. Ya en ese momento, su llanto había sido apaciguado.- Davidi y yo peleamos, y...- se detuvo de nuvo.
- Y...- dije incitandola a continuar.
- Cortamos...- y volvieron las lágrimas a su rostro.
- Ya Luna, no pasa nada... - En realidad no sabía que decir. Cuando a mi me había cortado Ricardo yo había llorado sola y en silencio sobre mi cama; había soportado el dolor hasta llegar a mi casa, no me gustaba llorar enfrente de nadie. Pero Luna había sido más frágil esta vez, había dejado entrar a David por completo en su corazón, ella se había entregado, pero el no le había correspondido totalmente.- Te aseguro que se arrepentirá...
- No Is, esto es definitivo; él mismo lo dijo. - dijo destrozada. Yo qería demasiado a Luna, y no soportaba verla así. Lo único que supe y pude hacer fue darle un abrazo. No tenía otra manera de mostrar me solidaridad con ella, que yo la apoyaría como lo haría cualquier amiga, o mejor aún: una hermana.

La convencí de que regresaramos al salón pues ya casi comenzaba la clase. También le dije que por ningún motivo volteara a ver a David pues lloraría de nuevo. Ella aceptó y caminamos lentamente hacia nuestro salón.

Las clases transcurriron sin mucho sobresalto. Al llegar el recreo, fui a hablar muy seriamente con David.

- ¿Qué te crees? - le dije mientras lo volteaba para que me mirara.
- ¡Uuuy! Que agresiva - Dijo en su tono burlón de siempre. Tal vez a veces fuera gracioso pero el día de hoy no.
- Serás muy mi amigo David, pero mínimo le debes una disculpa a Luna - dije casi gritando.
- Pues lo siento pero no - dijo y se fue corriendo con Matías que ya lo esperaba cerca del jardín.

Regresé con Luna y me dí cuenta de que estaba con Katherine, después de el problema de Luna, me había olvidado de pensar en si me iba a disculpar o no con Kath, así que preferí no decir nada y pasarla lo más normal, bueno, dentro de lo posible después de lo sucedido...

domingo, 1 de mayo de 2011

12: Ensoñación

Seguía yo escuchando música y pensando en Adam.

De pronto comenzó una canción que trajo a mi mente recuerdos no muy agradables; la canción era "Coleccionista de Canciones" de Camila. Esa canción me la había dedicado Ricardo cuando comenzamos a salir; digo yo por mi ya conocida pasión por la música. La salté, pues en esos momentos, lo último que quería era recordar a Ricardo. Me había costado mucho trabajo olvidarlo y por fin lo había logrado.

Apagué el iPod. No tenía nada en mente más que a él.

Sus ojos...

Su cabello...

Su sonrisa...

Lo más impactante eran sus ojos, tan profundos que parecía poder nadar en ellos. Un color chocolate, y con una mirada tan dulce como el color. Simplemente me enamoraban.

*Ring* *Ring*

Sonó el teléfono sacándome de mi ensoñación; tan solo era mi padre preguntando como estaba Beth y quien la había llevado. Al preguntar esto solo logre decir "Adam" y no di ninguna otra explicación.

Volví a pensar en él; pero esta vez, caí rendida por el sueño... Y mi mente viajo a un mundo maravilloso


A la mañana siguiente estaba muy feliz; tanto, que no paraba de brincotear para todos lados. Al baño, fui brincando
A la cocina, fui brincando
A mi cuarto, fui brincando
Y casi me iba brincando a la escuela, pero mis padres se habían cansado de verme así que me llevaron en coche.

Cuando llegué ví a Kath y a Luna, pero luna estaba acompañada de Davir,por lo que solo los saludé y le conté a Kath lo que había sucedido el día anterior. Después de haber terminado de habar dijo:

- Mmm... que bien... - y volteó a otro lado. Giré la cabeza hacia donde estaba viendo ella y encontré la razón de su distracción. Era Kevin, el chico que le gusta. Se había quedado viéndolo hasta que llegó su novia. Ahí desapareció el encanto y caminó, o bueno, casi corrió hasta su salón.

Me había portado demasiado egoista contandole lo que había sucedido, sabiendo que unos días antes, se había enterado de que Kevin tenía novia. Aunque, ella tambien había estado mal en no escucharme sabiendo que esto era importante para mi...

No sabía si disculparme o no pero, hiciera lo que hiciera. Lo pensaría más tarde....